Las directrices generales para orientar el programa de inversión pública y privada de los próximos años deberán tener como base:
Las expectativas del comportamiento del tráfico portuario.
Las proyecciones sobre el manejo de volúmenes de la carga tradicional que se opera por el puerto.
El ritmo de desarrollo del Proyecto Transístmico.
El mejoramiento y ampliación constante de la infraestructura y servicios que presta el puerto.